Ni mala madre Ni gandula

mafalda-y-su-madre-fregandoYo hace un tiempo que me he quitado de encima la “culpa” de ser mala madre por no levantarme temprano en sábado o domingo para poner el desayuno a mi hijo. No, no soy mala madre, y tampoco “gandula”; al revés, soy una persona inteligente por entregarme al descanso y a la salud, por lo menos, durante el fin de semana…

Las mujeres hemos entrado en una dinámica diaria peligrosa para nuestra salud mental y física.

Es imposible gestionar un equipo de comerciales de forma eficiente y con alto rendimiento, gestionar una agenda social “activista” en el asociacionismo de cualquier índole para la  participación ciudadana; gestionar tu casa, con hijos que necesitan de tu apoyo, a veces físico, a veces moral, a veces material y con una pareja que hace lo que puede por “ayudar” porque para él también este cambio es difícil de ajustar a sus tradiciones; gestionar a los dependientes de la familia (padres, tíos…); gestionar tu propio reciclaje de formación profesional imprescindible para no perder tu trabajo…

Y todo ello hacerlo bien, con resultados satisfactorios, para que al final del día estés contenta y tu semblante refleje eso: satisfacción, felicidad, pasión y predisposición a caer en los tiernos brazos de tu amor (muchas veces deseando que él esté tan agotado como tú para caer los dos rendidos a las dulces, tiernas y acogedoras sábanas de tu cama): ¿quién da más ?

Agotadas: las mujeres sufren el mal del Siglo XXI

TuentiYahoo MailGoogle GmailBlogger PostGoogle+MeneameAIMLinkedInShare
Etiquetado con: , , , , ,
Publicado en: ...porque el río suena...

Deja un comentario